diciembre 24

Nada es casual. Algo en la alineación de los planetas y en la disposición de las sensibilidades hizo que llegara hasta este lugar “virtual”. El medio es virtual pero el impulso es “vital” y muy real. La fantasía de que otras personas leyeran estos delirios siempre fue una compañera omnipresente al escribir… aunque confieso que no fue imprescindible.

La grandilocuente propuesta de este sitio es compartir lo escrito y lo que está por venir. En el mejor de los casos, que alguien que no se atreva, por ahora, a leerse a sí mismo o quizás a escribir siquiera, pueda descubrir al leerme que tenemos mucho en común. La soledad absoluta me resulta demasiado abrumadora como para creer en ella. Prefiero confiar en las comuniones con un puñado de personas que nos hacen la vida más bella. O que nos hacen la vida, directamente y sin más ni más.

Una de esas comuniones en mi vida, la que me une con la editora de este sitio, se ha transformado en mucho más que magia para hacer palpable este sueño. Sin su mano guía, su visión artística, su propio arte y su sensibilidad, no estaríamos aquí.

Les doy la bienvenida a este borrador compartido, a este refugio de palabras, con la esperanza de que lo encuentren reconfortante.

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