diciembre 13

Ante todo, que lo disfruten. Si pueden y quieren, pasen la voz. Hago público el agradecimiento profundo a la editora de nuestro sitio, por su oficio de “buscadora de maravillas”. Ella descubrió estas palabras de nuestra María Elena Walsh, una de las grandes escritoras, poetas, pensadoras, transmisoras de cultura y sabia del país que nos tocó en suerte.

María Elena ha dicho:
«Si a nuestra sociedad le preocupara en serio el hábito de la lectura en los chicos, procuraría no seguir fomentando la existencia de madres ignorantes. A la mujer se la disuade firmemente, por todos los medios, de cultivarse en profundidad. Pocos serán los hijos acostumbrados a ver -e imitar- a su santa madre dedicada a la lectura, a respetar lo que significan concentración, paciencia y soledad.»

«La lectura no da plata, no da prestigio, no es canjeable, no sirve para nada. Es una manera de vivir, y los que de esa manera vivimos querríamos inculcarla en el niño y contagiarla en el prójimo, como buenos viciosos.»

«Nada quisimos ganar con la lectura, sino seguir leyendo. Sólo aspiramos a no morir antes de llegar al final de Los miserables. Por ese hábito perdimos trenes, empleos, novios, concursos, status, ascensos y días de sol.»

«El maestro, como todos, tiene que encontrar su camino, un poco a tientas, buscando materiales que le produzcan placer, comparándolos con las grandes obras, formando su pequeña porción de cultura desvinculada de utilitarismo didáctico.»

«Entre los literatos se suele considerar de una manera un tanto despectiva la actividad de escribir “para niños”. Entre otras cosas, los niños no fabrican prestigios literarios: no escriben crónicas en los diarios ni otorgan premios ni ofrecen becas.»

«Poesía no es sólo transmisión o memorización de versos. Es sobre todo una actitud frente a la vida, una forma de sensibilidad.»