febrero 2

Escribir a deshoras tiene la impunidad de las cosas hechas a oscuras. Es como dejar el terreno fértil para los sueños. Para los buenos sueños. Una palabra, un espacio en blanco, una coma en el lugar preciso… o equivocado.

«Nada distingue una herida de muerte de una herida de amor.»

«En tu presencia, toda la poesía es poca y mala.»

«Cada día de arrepentimiento profundiza esta herida interminable.»

«Enseñáme a perder hasta la generosidad, para darte todo.»

«Somos aquello que amamos.»

«De todo lo que desconozco, lo más doloroso es la visión de tu cuerpo fugitivo.»

«Que no te temple el dolor, sino el impulso de arrancarte la vergüenza a dentelladas.»

«Cuando nada me quede, el fénix de mi cobardía me recordará todo lo que no hice.»

«En la semilla de lo efímero descansan las raíces de lo eterno.»

«Envidio la aparente quietud de los astros, inmunes a las trampas de amor.»

«La ternura no siempre es redondeada y tersa, a veces tiene aristas y cada una de ellas encierra su propia expresión deliciosamente irregular.»

«Nunca es olvidable nada; ni la misma nada, cuando la compartimos.»

«No me rendiré ante el beso helado y oscuramente amargo del miedo.»

«Sólo hay verdadera eternidad en el amor correspondido.»

«Que mis huellas sean guía para mis nietas soñadoras.»

«Se aprende a respirar por primera vez, ante el delicioso ahogo que nos depara esa boca ansiada.»

«Quiero que vengas conmigo hacia lo dulcemente desconocido. El alma se hace palabras. El alma se vacía en palabras.»