febrero 4

Romina

Nací hace 540 años “humanos” en el décimo planeta, ese que la ciencia terrestre ha dado en llamar “UB313” y cuyo apodo transitorio es “Xena.”

En el lugar de donde vengo, no hay crimen más grave que el exceso de imaginación. Ésa fue la causa de mi exilio obligado.

Al cumplir la mayoría de edad (85 años de los suyos) me condenaron a abandonar Xena y a recomenzar mi vida en el planeta menos adelantado del sistema solar: la Tierra.

Planeta Xena

Fue así como renací en el seno de una familia terrestre que tomó mi pecado como algo natural… hasta apreciado, diría yo. Aquí he logrado asociarme en espíritu con otras personas, gracias al ejercicio de mi fértil inventiva delirante y por medio de la poesía.

Aquí soy una más. Pocos notan las sutiles diferencias físicas con el resto de los humanos… Y muchos menos aún han sido capaces de ver más allá de las barreras invisibles que a veces persisten.

Esos pocos son elegidos y me bastan para alcanzar la felicidad con el cuerpo, la mente y el alma.

Romina Carla Cinquemani