Versus Seudo

Versus Seudo

Entrego para que me amen.
Miento para que me amen.
Escribo para que me amen.
Tríada de estrategias pusilánimes.
Seducción triste que vence en un lustro.
Porque no me basta con esta seudo-vida
que inhalo con esfuerzo artificial.
Porque se reseca pulverizada la pasión
en las yemas heladas que ya no provoco.
Porque los ojos son hojalata vacía
que rueda en sube y baja por otros cuerpos.
Porque el signo funesto del cuatro
me revolvió el tripaje rosado arrepentido.
Porque a mi libido que duerme
se le antoja cambiar la tinta por sangre.
El amor es el invento más hipócrita.
La macabra conspiración condenatoria.
Ha mutado el tuétano que me animaba.
Quizá siempre fue espeso como el ocre
terciopelo de la piel al revés.
La espinosa bestia de sal me subyuga.
Cuando solo gateaba el deseo en seis patas
me desgarraron alas, trípode de carne.
Soy el cadáver ambulante de la cobardía.
Arrancar el alba del pecho agarrotado.
Asaltar vírgenes de los silencios
que repitan las cadencias aprendidas.
Despertar un naranjal entre las rodillas
para que algún amante, por fin, me recuerde.

Pin It en Pinterest